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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Lo que quieran los y las adolescentes.

Esto es lo que oímos a una buena cantidad de representantes políticos que trabajan en el  área de Juventud, pero no estoy de acuerdo. Si de verdad quieren hacer lo que muchos/as adolescentes querrían que hicieran,  prepárense a perder votos: copas gratis, dispensarios de marihuana, horario libre para regresar a casa, no hacer deberes, que los dejen en paz, que los adultos se callen, lugares para tener sexo en condiciones, instalaciones abiertas para cuando ellos/as quieran,  lugares habilitados para beber en donde los/as adultos/as sólo sirvan para limpiar, que puedan campar a sus anchas  en redes sociales… En fin, son adolescentes, como ustedes y yo lo fuimos.


No es a esto a lo que nos dedicamos, ni ustedes, Concejales de Juventud o Directores Generales de Juventud, ni los y las profesionales que trabajamos con jóvenes. Quiero creer que nuestra labor va sobre aprendizajes, sobre construir ciudadanía  y si me apuran, consumidores críticos.

Quiero creer, además, que nos esforzamos, ustedes y nosotros/as, por propiciar que aprendan a desarrollar habilidades de vida que les sirvan para expresarse, para saber cómo funciona la sociedad, para buscar un empleo, para relacionarse y ser lo que son: seres sociales.

Quiero pensar que estamos para incorporarlos/as a los procesos de toma de decisiones, para acompañarlos/as en estos tiempos  de cambio y propiciar que sean personas interesadas en lo que les rodea: su barrio, su localidad, su país, el mundo en el que habitan.

Desearía estar en lo cierto cuando pienso que desde Juventud se trabaja en programas de dinamización y participación juvenil, en proyectos antirumores, de emancipación, de igualdad, de promoción de la salud, de cultura y expresión juvenil, de solidaridad,  de ocio creativo, de defensa de sus derechos e imagen, de gestión de espacios juveniles por asociaciones o grupos de jóvenes no estructurados, de crear espacios para la participación.

De formarnos continuamente, ustedes y nosotros/as, para trabajar con nativos digitales, de promocionar hábitos saludables para la mente como la lectura y el conocimiento.

Quiero creer que los miles de estudios que se realizan al cabo del año, la mayoría encargados por la propia administración, no se quedan guardando polvo en un estante o engordando curriculum sino que siempre buscarán su implementación en la vida de los y las jóvenes. Si no es así  ¿Para qué nos sirven?

De confeccionar Planes de Juventud que no queden en una preciosa publicación o web carísima que se muere de inanición. Planes que sean una herramienta viva y en continuo proceso de creación en donde los y las jóvenes que lo deseen puedan tener un canal de expresión para proponer acciones que mejoren su ciudad. Que el  camino sea tan importante o más que el resultado.

Quiero convencerme  que nuestro trabajo consiste en todo esto y no en montar viajes a la nieve, ni al musical de moda, ni a las carreras de colores o los zombis, ni a la zumba, ni a espectáculos carísimos que valdrían para trabajar todo un año alguno de los temas que aquí se enumeran y sí son trabajo nuestro. Para lo otro,  ya tenemos a otros departamentos (Festejos, Cultura, Deportes..) y, sobre todo, a la omnipresente industria del entretenimiento que por más que queramos  jamás podremos competir con ella.

Que andamos preocupados en analizar cómo pueden acceder mejor a la información y que la entiendan y asimilen en el marco de los canales que suelen utilizar. La información no puede ser una letanía de ofertas como si fuéramos un supermercado.

Necesito ilusionarme en que en esto es en lo que trabajamos, ustedes y nosotros/as. Creo que es un trabajo más que digno e importante para la sociedad como para perder nuestro tiempo y escaso presupuesto en hacer actuaciones que no nos corresponden.

Hace tiempo que muchos/as profesionales se han dado cuenta que no importa tanto el resultado final como el itinerario para conseguirlo. Quienes trabajamos la participación lo sabemos de sobra: No es más importante el resultado de un actividad que lo vivido por un grupo de jóvenes que la han ideado, planificado, gestionado, ejecutado y evaluado, con el acompañamiento de profesionales a los que han dejado trabajar.

Les ruego que me crean cuando les digo que unos jóvenes que han asistido a una actividad juvenil la olvidarán a las pocas horas de haberla realizado, pero si esa misma actividad es montada por ese grupo de jóvenes, no se les olvidará y los aprendizajes conseguidos se marcarán con una línea indeleble que recordarán siempre.

Entre el entretenimiento institucional y la participación desde los departamentos de Juventud, siempre me quedaré con lo segundo, aunque me quede solo.

PD: Tras mucho tiempo buscando en la Constitución, Leyes, Acuerdos Internacionales, Recomendaciones de la Comisión Europea, tesis, estudios y demás documentos referentes sobre políticas de juventud, no he encontrado nada que hable de la importancia que tiene para los servicios de juventud la zumba,  los zombis, las carreras de colores,  los viajes a la nieve o los conciertos del coach de moda. Ni rastro. Entonces ¿Por qué lo hacemos?


PD: Con este post acabo la serie de entretenimiento vs aprendizajes. Ya está bien.

9 comentarios:

  1. Hola Juan, llevo leyéndote desde hace tiempo y he seguido tus artículos sobre el tema, especialmente la ponencia de Baeza y no puedo estar más de acuerdo contigo. Lo que no se es como todavía no has tirado la toalla. Tengo relación con más de una administración y la mayoría están más interesadas en el entretenimiento que en lo que deberían de hacer pero para mi que sólo es cuestión de que mientras en una salen en los medios, en las otras jamás aparecerán porque esas cuestiones no les importan a los MMCC. Estoy seguro que si un programa de participación tuviera la primera página, todos se iban a volcar con ellos. Muy triste, pero real.
    Un saludo y ánimo.

    Pedro Antonio Teruel.

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  2. Gracias, Pedro. Puede que tengas razón y sea una mezcla de situaciones la que nos lleve aquí ¿Por qué interesa más a los medios el rescate de un gatito en un árbol que 100 jóvenes estén implicados en mejorar su ciudad? Es un misterio, puede que sea por la banalidad que impera y porque para otras actuaciones no se necesita pensar mucho, solo actuar. En fin, puede que para los medios pueda ser más importante el gatito pero para los políticos y nosotros siempre han de ser los 100 jóvenes. Saludos y gracias por leerme.

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  3. Nosotros sabemos nuestro papel en juventud, a quien hay que convencer es a nuestros jefes y a los jefes de nuestros jefes.

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  4. 50%. La zumba o los zombies son el medio para promover la participación y a los que atraigas dedícales educación.

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    1. Me temo que con esas actividades no es así. La estrategia de utilizar actividades educativas en el tiempo libre para atraer viene de lejos, pero estas tienen una vocación tan puntual que las empresas que suelen realizarlas no tienen entre sus objetivos que el departamento de juventud pueda después relacionarse con los jóvenes asistentes. Como te decía son tan puntuales que una vez que acaban, todo desaparece. Ah, por cierto, la mayoría de actividades de zumba que hacen los espacios juveniles son realizadas por personas de más de 30 años que no es una buena cantera precisamente. Saludos.

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    2. Bueno, no siempre es así. Tienes un gran blog, es muy instructivo y expone gran parte de los problemas del mundillo. Enhorabuena por el curre. Cambia la zumba por danza moderna y tendrás decenas de niñas de entre 13 y 18 años acudiendo a participar ;)

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    3. Gracias por tu comentario y por la parte que me toca. Lo que realmente planteo no es que no se hagan esas actividades (zumba o danza moderna) sino que lo hagan otros departamentos de la administración que sí les compete ese tipo de actividades y no juventud que con su presupuesto paupérrimo no se dedica a lo que debería dedicarse y no lo digo yo, lo dicen las leyes y acuerdos internacionales como el que ha firmado recientemente España con los países latinoamericanos (Pacto por la Juventud). Creo, que sobre todo con las edades de las que me hablas, las administraciones en juventud deberían tener en sus objetivos los aprendizajes (a ser, a conocer, a hacer y a vivir en comunidad). Gracias, de nuevo por tu opinión y espero que sigas pasándote por aquí y dejando tus opiniones.

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  5. Pues sí, cómo convencer al jefe de nuestro jefe para que comprendiese la importancia de esta labor y que se quitara de la cabeza que Juventud es lo último y sólo vale para entretener a unos cuantos jóvenes. Deberían comprender que podrían hacer mucho por las personas que en unos años serán los protagonistas de la vida de la localidad. Me ha encantado la frase.

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  6. Gracias de verdad por este post, me hace seguir creyendo que lo que hago tiene sentido.

    Mª del Mar.

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